jueves, 25 de febrero de 2010

Intro: Hijos de la Tierra / Sons of the Earth

Dueños una fría e invisible maldición, vivimos negados a ver la cruda realidad del mundo que nos rodea.

Sufrimos en silencio exiliados de la sociedad por no entender las reglas del juego. Tratando de aferrarnos más y más a nuestros pequeños sueños utópicos de una vida simple pero plena, llena de aquellas pequeñas cosas que tanto nos ayudan a sobrevivir en éste medio.

Viviendo, a veces, escondidos en un mundo muy privado, lleno de fantasías, locura y magia, escondidos, muy adentro, allí donde nadie nunca nos podrá encontrar. Amando (y odiando) nuestra soledad.

Teniendo los sentidos tan alerta que todo lo vemos, oímos, olemos, degustamos y sentimos. Entendiendo más allá de nuestras respectivas edades, los problemas más personales de nuestro planeta. Pues nosotros somos los verdaderos hijos de la Tierra. Y como tales, sufrimos sus mismos dolores.

Queriendo aquella utopía inexistente.
Soñando con la más pura belleza de la vida,
y deseando más que nada la felicidad del hombre.
Nosotros estamos tan enfermos como la Tierra.


La Tierra que está rota, y sufre la más aguda tristeza.
Que es ignorada, como nosotros.


Jóvenes artistas,
adultos bohemios,
viejos hippies,
soñadores...


Todos es busca de lo mismo.

En busca de la paz del hombre, y con la naturaleza.
En busca del amor fraternal, de la pasión y de la libertad.

Pero principalmente: en busca de la felicidad...

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Cursed by an invisible and cold spell, we find ourselves denying the cruel reality of the world around us.

We suffer in silence and exiled from society for not understanding the rules of the game. Trying to hold on to our little utopic dreams of a simple but full life. Living, sometimes, hidden in a very private world filled with magic, fantasy and madness. Loving (and hating) our loneliness.

Having our sences so alert that we can see, hear, smell, taste and feel almost everything. Understanding, beyond our respective ages, the most personal problems of our planet. For we are the true sons of the Earth. And as such, we suffer the same illness.

Wanting that impossible utopia.
Dreaming with the most pure beaty of life,
and wishing, more than everything, the happiness of man.
We are as sick as the Earth.

The Earth that is broken, and suffers the worst kind of sadness.
That is ignored, just like we are.

Young artists,
bohemian grown-ups,
old hippies,
dreamers...

We are all looking for the same thing.

Seeking for men to finally make peace, and be one with nature.
Seeking for brotherly love, for pasion and for freedom.

But mainly: seeking for happiness...


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